¿La mejor “action movie” de la historia?: “Secretos de un matrimonio” (por ejemplo)

¡Ay, mi madre!

Poca broma con esa oleada de jóvenes youtubers que, con vocación de nuevos mesías, suben sus vídeos con la conciencia clara de que sus feligreses se cuentan por millones. Sí, millones de seguidores drogodependientes de sus ídolos y sus dictums vehementes. Como a menudo predican la cinefilia, de un friquismo desarmante en algún caso, acostumbran de vez en cuando a confeccionar sus listas de las mejores películas de… Ahí se hace evidente dónde empieza la historia del cine para las nuevas generaciones. La comedia cinematográfica tiene su origen en American Pie (1999). El cine de terror comienza con El exorcista (1973), si bien hay youtubers que emprenden un esforzado trabajo de arqueología y llegan a Psicosis (1960). 8cho, nom de guerre del barcelonés Daniel García Sánchez, youtuber con más de millón y medio de seguidores/suscriptores, nos ofrece su selección de las diez mejores películas de acción; de la décima a la primera: Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra (2003), Terminator (1984), Kill Bill (2003), Gladiator (2000), Matrix (2010), Origen (2010), El caballero oscuro: La leyenda renace (2012), El Señor de los anillos: La comunidad del anillo (2001), El club de la lucha (1999) y, campeona, Pulp Fiction (1994).

Esta lista, además de corroborar la insalvable barrera temporal que hoy distingue a la nueva cinefilia (el título más antiguo está fechado en 1984), incita a reflexionar qué entendemos por película de acción. Seis de las películas listadas se inscribirían, antes que en cualquier otro género, en el cine fantástico, dos de ellas en perfecto maridaje con el cine de aventuras, del que también forma parte la obra impulsora del neopeplum, y las otras en el campo específico de la ciencia-ficción y la fantasía superheroica. La película de Fincher es, ciertamente, escurridiza, refractaria a las etiquetas. Y en cuanto a Tarantino, la que encabeza la lista tiene mucha violencia pero poca acción, mientras que Kill Bill, ésta sí, entra en la categoría y hace diana. Se echan de menos, por supuesto, las epopeyas de James Bond o Ethan Hunt, las hazañas de Indiana Jones o Mad Max, las películas de John Woo y las de Bruce Lee o, por no remontarnos a pasado tan lejano, Jackie Chan. ¿Dónde se esconden Jean-Claude Van Damme, Vin Diesel, Jason Statham y Sylvester Stallone?

Al grano: ¿qué entendemos por película de acción? Lo que entiende 8cho está muy claro y no admite discusión, pero el término es ambivalente y requiere una breve meditación: en tanto que el cine es la plasmación del cuerpo en movimiento, todas las películas vendrían a ser de acción, incluso Buried (2010). Y se integrarían en todos los géneros, se diluirían: hay acción, y mucha, en Murieron con las botas puestas (1941), Salvar al soldado Ryan (1998), Cantando bajo la lluvia (1952), Hace un millón de años (1940 y 1966) y Escrito sobre el viento (1956). Y en los cartoons de Tex Avery y en la última maravilla de Pixar recién estrenada, Buscando a Dory. Y, sobre todo, en la comedia y específicamente en el slapstick, pues nunca ha habido tanta y tan hiperbólica acción como en el cine cómico silente: la acción imparable y ultraveloz de Buster Keaton en El moderno Sherlock Holmes (1924) o Siete ocasiones (1925) y la de Harold Lloyd en El tenorio tímido (1924) o ¡Ay, mi madre! (1926) son únicas e incomparables y harían de Indiana Jones, por comparación, un personaje de Manoel de Oliveira. En aquellos monarcas de la auténtica action movie, los Mack Sennett y Hal Roach, está la clave del arte cinematográfico. Si hay un Gran Tema que cruza la historia del cine, desde 1895 hasta la fecha, éste sería el esfuerzo del ser humano por mantenerse siempre de pie, contra viento y marea. Los héroes del cine mudo caían mil veces y mil veces se levantaban. Allí empezó todo, tiene nombre y lo gritan los cineastas a cada toma: ¡Acción!

 

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