Algunos apuntes sobre las nominaciones al Oscar

la oveja shaun. La película

1: Un leve ataque de sensatez

La más grata sorpresa que nos regalan las nominaciones al Oscar de la cosecha de 2015 es la presencia de la incomparable Mad Max: Furia en la carretera nada menos que en diez categorías, dos menos que la más agraciada (El renacido), entre ellas (eso es lo más insólito) mejor película y mejor director. Bien por los académicos. Por una vez, una obra que no apela a los valores humanos, ni aborda un Gran Tema, ni se relame de gusto esculpiendo la Figura Histórica Señera (ya saben: de Pasteur a Lincoln, pasando por Gandhi), sino todo lo contrario, una película que es de cabo a rabo acción pura y sin coartadas, merece tanta atención como la social, cultural o políticamente más comprometida de las películas. Consecuentemente, su hacedor, George Miller, ha de tener y tiene nominación, como la tiene el montador (o montadora: Margaret Sixel, que ya ejerció como tal en dos anteriores largometrajes del realizador). La justicia de estas nominaciones pone un pequeño parche en la dignidad (o su ausencia) de la Academia y repara afrentas históricas como, por ejemplo, no haber nominado jamás a Sam Fuller, cineasta de espíritu tan visceral como Miller.

En el mismo apartado de mejor director, sin embargo, se echa de menos a Steven Spielberg (cuya película, El puente de los espías, sí aspira a mejor largometraje), J. J. Abrams, Quentin Tarantino e incluso a Ridley Scott, por citar sólo directores de las películas más seleccionadas. A falta de catar la solvencia de Lenny Abrahamson (La habitación), presumiblemente no superior a la de los citados, las nominaciones tanto de Tom McCarthy (Spotlight, película de periodistas más bien rutinaria) como de Adam McKay (por la tan interesante como, narrativamente, no más que eficaz La gran apuesta) vuelven a poner en cuestión los criterios académicos: en lo tocante a puesta en escena y composición visual, el vuelo creativo de McCarthy y McKay es corto, francamente corto.

 

2: Las secundarias principales

Tanto la Rooney Mara de Carol, la bella pieza de cerámica de Todd Haynes, como la Alicia Vikander de la superficial La chica danesa, de Tom Hooper, concursan en el apartado de mejor actriz de reparto cuando, sin rebozo, son protagonistas absolutas de sus películas. Habría que cronometrar quién aparece más en pantalla, si Mara o su compañera Cate Blanchett en la obra de Haynes, pero aunque el resultado se decantara por la segunda no impediría que la primera tuviera papel menos destacado. En cuanto a Vikander, es la coprotagonista junto a Eddie Redmayne, éste sí nominado como actor principal, y aunque el supuesto interés del filme se centre en él, Vikander está presente en las imágenes casi ininterrumpidamente. Desafíos a la lógica muy propios de tío Oscar: ¿recuerdan el caso de Tatum O’Neal, Oscar a la mejor secundaria pese a comparecer tanto como su padre Ryan en Luna de papel (1973)?

 

3: Animación

Estaba cantado que Del revés estaría nominada, y todo apuntaba a que La oveja Shaun: La película también. Aunque la favorita es la primera, que la segunda comparta candidatura con ella es motivo de ilusión. El título de Pixar ha obtenido todos los parabienes críticos habidos y por haber, y bien merecidos, desde luego. Pero a la película de Aardman, que es una obra maestra de talla no inferior, no se le ha prestado la atención que merecía, y hay que reivindicarla hasta la última gota de sangre. Más todavía: la libertad creativa con la que siguen trabajando los artífices de Aardman no es comparable con la de Pixar, cada vez más dependiente de Disney y sus códigos morales. Ojalá ganara la ovejita.

 

4: Algo pasa con Meryl

Sorprendentemente, este año Meryl Streep no opta al Oscar. Una ceremonia de los Oscar sin Meryl nominada es como una Nochebuena sin Qué bello es vivir (1946). Lo dicho suena a cachondeo, pero lo cierto es que, en esta edición, una enésima nominación a la veterana actriz estaría más justificada que en otras ocasiones: su rol rockero, electrizante, arrollador en Ricki es de los mejores que nos ha ofrecido en los últimos tiempos.

 

5: Silencio

En fin, no nos pongamos exquisitos: que a la magnífica La visita, de M. Night Shyamalan, no le hayan dado ni la hora viene a demostrar que, pese a puntuales oasis de buen tino, los Oscar siguen siendo los Oscar.

 

 

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